El novillero Juan Belda ha salido por la Puerta Grande en el primer festejo de la feria del 'Piquillo de Oro' de Lodosa, en Navarra, después de cortar una oreja a cada novillo de Rocío de la Cámara. Por su parte, Venegas ha obtenido un trofeo mientras que Fernando Tendero lo ha perdido por el mal uso de los aceros.
La primera oreja de la feria la ha cortado Belda al segundo novillo, un animal noble y que repetía con clase al que instrumentó una labor limpia, en la que estuvo muy cómodo delante de la cara del novillo. Concluyó con varios desplantes y manoletinas. El quinto acusó el segundo puyazo y llegó al último tercio muy parado. El murciano se pegó el arrimón para conseguir el otro apéndice, consiguiendo dar buenos muletazos sueltos.
Por su parte, José Carlos Venegas puso voluntad con el noble primero, al que dio dos tandas por el pitón derecho de buen trazo y limpias. Sin embargo, el de Cortijo de la Sierra se rajó y la faena bajó de tono. El cuarto fue un animal con genio, que punteaba y que salía de la muleta con la cara alta y vio como su esfuerzo se premiaba con una oreja.
Completó cartel Fernando Tendero, que dejó buenos pasajes con el sexto, novillo noble y encastado al que toreó con temple, ligazón y gusto en varias tandas en redondo, pero lo emborronó con los aceros. El tercero tuvo peor condición y todo fue una lucha para sacar al novillo de tablas.