El novillero salmantino Juan Antonio Siro ha dado una vuelta al ruedo tras petición de oreja en la novillada que, con motivo de la festividad de Santiago, se ha celebrado esta tarde en la plaza de Las Ventas de Madrid.
Siro sorteó el premio gordo de la novillada. Un novillo bravó y noble que "enseñó" las orejas. Variado y jaleado con la capa, firmó una faena por debajo del de Torres Gallego. Sin terminar de acertar con la colocación, ligó muletazos que carecieron casi todos de limpieza y mando pese a que el amable público hoy en Madrid jaleó con pasión al charro.
Por el izquierdo, tampoco acertó a bajar la mano ni se terminó de confiar. Lo mejor fue una asentada tanda por la diestra al final de faena con temple y buena composición. Una estocada baja y un descabello precedieron a la vuelta tras la petición de oreja.
Con el sexto volvió a bullir con el capote aunque más templado y con mejor aire en las verónicas de recibo. Cuidó por alto al flojo novillo en el comienzo de faena, aguantó las tarascadas de un animal que se defendió en este inicio a causa de la escasa fortaleza. Siro aprovechó el pitón izquierdo, donde el novillo se desplazaba más más dejar aunque muletazo templado aunque de escaso ajuste.
Volvió a la derecha y, decidido aunque sin decir demasiado, trató de amarrar el triunfo con pasajes de cara a la galería y de muy poco argumento torero. Terminó con un arrimón innecesario que terminó por dividir al público. Falló a espadas y fue silenciado.
Gómez Molina, con un primer novillo algo descompuesto y que terminó parado, anduvo dispuesto aunque sin demasiadas opciones con el ejemplar que se defendió al final. Con un cuarto manso y con genio, sólo pudo justificarse y mostrarsu ferrea voluntad.
El sevillano Julián Gil estuvo voluntarioso también con otro novillo que no terminó de romper. Se gustó, templado, sobre la mano derecha con un buen cambio de mano que fue de lo más destacado de su primera actuación, componiendo con gusto. Falló a espadas.
Con el quinto, un animal muy encastado y con mucho poder en los primeros tercios pero que se vino abajo en la muleta, estuvo firme el torero hispalense, siendo incluso prendido sin consecuencias cuando toreaba por el lado derecho. De nuevo al natural, llegaron los mejores momentos extrayendo naturales con profundidad y buen trazo.