El granadino David Fandila "El Fandi" ha indultado al toro que cerraba plaza, un noble ejemplar de Torrealta del que paseó trofeos simbólicos en la triunfal corrida mediática de la Feria de la Peregrina de Pontevedra.
El Fandi formó un lío desde que se abrió de capa con ese ejemplar, que tuvo galope, prontitud, recorrido y fijeza y al que formó un lío por ambas manos en series ligadas y de buen corte. Con el tercero, otro toro de buen juego, el granadino cortó una oreja tras una faena a más en la que destacó en los terrenos de cercanías.
Junto a Fandila salieron en hombros El Cordobés y Rivera Ordóñez, que pasearon una oreja de cada ejemplar de su lote. Manuel Díaz firmó con el primero, un toro con temple, una labor de buen corte destacando sobre la zurda. El cuarto tuvo menos fuelle y fue El Cordobés quien puso ganas en una faena vistosa.
Rivera llegó a los tendidos con el toreo de capa y las banderillas antes de protagonizar dos faenas irregulares en las que hubo guiños al público y suertes de recurso para arrancar las orejas.
Como bien dice Enfandilada, tres los toros de Torrealta del sábado tenían más trapío que los que se suelen ver en Sevilla o Valencia, por ejemplo. Y los otros tres, el suficiente como para ser lidiados en esas plazas. Y fueron picados todo lo poco que son lidiados casi todos los toros en cualquier plaza (de esto se podría también hablar mucho, porque les pican poco, pero tal y como lo hacen, los toros quedan más destrozados y bañados en sangre de lo que lo han sido nunca). El toro indultado hizo una pelea "normal", pero eso es a lo máximo a lo que se puede aspirar en el diminuto ruedo de Pontevedra, aparte de por la habitual incompetencia y dejadez de matadores, peones y picadores, y por los caballos-tanque. En cambio, en los dos últimos tercios embistió como he visto pocos toros en mi vida. Desde luego, no estoy de acuerdo con lo que dice carlos de que embistió "bonancible, manejable y con buen tranco", cualidades que tienen muchos de los borregos descastados que vemos todos los días, sino el verdadero hambre por embestir que tienen los toros realmente grandes (Bastoncito etc.). Todo un ejemplo de casta, prontitud, y nobleza brava (aunque no se viera en el caballo). Creo que, efectivamente, esto de los indultos ha degenerado en un festival ridículo, pero, para mí, la cabaña brava española no puede permitirse que un toro así no acabe con las vacas. Sin ir más lejos, el famoso Belador brindó un primer tercio como debe tener un toro indultado, pero en la muleta no fue tan bueno como este torrealta (se llame como se llame, porque ya es el tercer nombre que he he oído). Sobre el Fandi no es necesario decir nada, acaso que aguantó delante (lo que estoy seguro de que no hubieran hecho otros de más prestigio), pero que no hizo con él más que lo que sabe hacer (que ya sabemos lo que es).
Un toro sin ser picado no puede ser indultado nunca porque cualquier toro es bravo sin castigo... Lo que lo hace un gran toro es seguir siendo bravo, noble, con buen recorrido y sin importarle nada aparte de la muleta una vez picado y banderilleado...Pero en Pontevedra somos así.
Con todo mi respeto para alguno de los intervinientes en este "foro taurino", los toros tenían el mismo trapio que los que torean los "figurones artistas" en cualquier plaza, la diferencia estriba en las ganas y en la horadez de ese torero de Granada que se llama Fandi y que a partir de haberlo visto en Pontevedra me hago fans suya. Antes de opinar es necesario hacerlo habiendo visto el otro día los "becerros" de J.T. ¿ Porqué a este no se le critica lo que torea ?
Como casi siempre, tarde de regalos por doquier. Ante el buen criterio presidencial de no querer, en principio, conceder el indulto al 6º, bonancible, manejable y de buen tranco, aunque sin picar, el público -antes llamado 'respetable'- se impuso. Y Fandila sigue sumando...
mi imagino ccomo tendrian que ser los toros con esa gran presencia y una gran carita de becerra
7 orejas,un rabo, un indulto y yo con estos pelos!