Querido Miguel Ángel:
Hoy has conseguido lo que nunca debería ocurrirle a un periodista. Que me quede sin palabras para describir lo que he visto. Sé que ha habido faenas más rotundas, más importantes, por la plaza o los toros, pero un día tan completo y tan importante lo dudo, por muchas cosas. Hoy has conseguido que en algún momento brotase una pequeña lágrima no sólo por mi mejilla, sino por la de muchos de los que tenía a mi alrededor. Que la emoción brotase en Valladolid a raudales, como una fuente auténtica, pura, de toreo del bueno, del emocionante, con el toro bueno y con el menos bueno; de valor, de seguridad, de firmeza, de aplomo. No sé de cuántas cosas más.
Hoy sólo soy capaz de escribir desde la emoción. También desde la admiración que provoca el que seas capaz de remover sentimientos y emociones que, como periodista, pocas veces terminan aflorando. Pero es que ahora mismo tengo tal cúmulo de sensaciones, de momentos intensos pasando y agolpados en la mente y la retina, que es difícil sintetizarlos y explicarlos en un texto de urgencia. Sería demasiado osado, también.
Creo que a estas alturas nadie duda de que eres el torero de la temporada. Y de muchas, porque como aquí ha quedado escrito alguna vez, yo no recuerdo en los últimos lustros un torero tan arrollador de principio a fin de una campaña. Ni siquiera alguien que después de arrasar por Madrid, Sevilla, Valencia, Pamplona, Bilbao, Nimes y Barcelona esté ahora más fresco y más rotundo que hace seis meses. Parecía que estaba todo visto y, sin embargo, no se adivina techo.
Me dices que estás feliz porque estás llegando a ser el torero con el que siempre soñaste. Lo dudo. Tengo la seguridad que, si los toros respetan, vas a ser más que eso. Por la seguridad, el aplomo, la cabeza, la ambición, la firmeza, el valor, la rotundidad y tantas cosas más. Porque vale el toro bueno, el menos bueno y el malo. Porque más allá de la borrachera de orejas, importa el poso. Y ese, esa huella, dejada hoy en Valladolid, como tantos días en tantas plazas, ha sido muy profunda.
No soy capaz de relatar la importancia de la faena al sexto toro, un ejemplar bueno, de buen fondo si, pero muy bien administrado y pensado. Todo por el toro. Un rasguño a caballo y todo a cara o cruz para la muleta. Ni un capotazo de más. Y entonces comienzan a agolparse los recuerdos a vuelapluma, sin libreta. Me hizo botar un cambio de mano apoteósico ligado con una serie de muletazos rota, por abajo, como olvidándote de todo. Jugadas las muñecas, sueltos los hombros, firme la planta, no sé que más decir.
Y se agolpan las series dejándote venir al toro siempre de largo, dándole esa alegría y esa boyantía que, de haber querido ponerse encima, no hubiese existido. O la manera de abrir faena, por alto y esa madeja de muletazos variados, también con cambiados, por bajo, el de pecho, para plantar la cosa en los medios. Y citar allí, y desde allí tirar en series de seis, siete y hasta nueve muletazos que conté, a cada cual de mano más baja, más rotunda, más encajado, más profundo, más Perera.
Recuerdo que al toro le costaba algo más atacar con la zurda, que incluso hubo que perder pasos un par de veces, pero también que cuando se encontró la distancia y el tempo justo, brotaron muletazos larguísimos, casi a cámara lenta. Me acuerdo de una faena larga, porque hasta tres o cuatro veces escuché el solo de Nerva con el que atacó la banda. Pero no se hizo pesada la cosa. Y recuerdo también que salió todo y cómo salió. La fantasía de ese cambio de mano, un pase de las flores, los circulares ligados en ocho, los de pecho, los muletazos por bajo, los penduleos. Hasta las bernadinas sin rectificar un palmo.
Sólo me dolió una cosa, imagino que no más que a ti. El que pinchases al toro y no lo matases como al primero, de un espadazo a la primera. Habría caído el rabo. Pero son tantas las sensaciones que viví, la emoción de ver a una plaza entera en pie aclamando a un tío que acababa de vaciarse de esa manera, que estoy convencido de que los trofeos son lo de menos. Aunque cayesen dos orejones como dos soles.
Seguro estoy de que todo el mundo hablará de la segunda faena. Es lógico y normal, pero no me parecería justo que eso hiciese olvidar la primera. Porque ahí llegó la dimensión con el medio toro y además malo. Porque el de El Puerto fue de esos que engañan, que aprovechando la inercia del viaje de largo tomaba el primer muletazo, pero al segundo se quedaba debajo, al tercero se metía por dentro y el cuarto lo tenías en el pecho.
Pasé miedo en esa faena. Porque se veía a un torero tan seguro que nunca se le movió ni una ceja. Porque incluso por no perder pasos tocó cobrar en una voltereta muy fea. Y porque todavía me sorprende cómo, después del cate, de lo molesto que se puso el toro, conseguiste sacar un par de muletazos por el pitón derecho, dos series después, que duraron una corrida entera cada uno de ellos. Pienso todavía que estaba viendo la corrida en una repetición a cámara lenta.
Sé que esa faena no fue tan compacta, tan ligada ni siquiera tan limpia como la última. No era el mismo toro, y eso es lo que hay que tener en cuenta. Pero tengo serias dudas de que, en este momento, el 99% del escalafón hubiese metido en la canasta de la misma manera a ese toro. De superar aquello, casi ni lo pienso. Porque hay dos razones de peso que imagino se alimentan de afición, de trabajo, de constancia y de sueños, pero que es muy jodido que respondan cuando toca hacerlo a cara o cruz.
La manera de arrollar tan contundente dejó casi en blanco a los compañeros, pero no me gustaría olvidarme de ellos. Porque El Juli dejó algunos lances preciosos de capa con el cuarto y vio como se aplomaba el toro después con muy poquitas opciones, más que la de arrimarse en esos penduleos tan clásicos. Sin embargo me acuerdo que se tiró a matar sin fe ni pasando el fielato, y que cayeron un chorreón de pinchazos. Y me acuerdo a vuelapluma de que anduvo fácil y sobrado con el flojo primero, que terminó topando sin pasar una vez.
Y se me vienen a la cabeza buenos muletazos de Manzanares con el quinto, un toro de buen son en la muleta, que se había emplazado antes. Pero el toro embistió después muy despacito y así lo toreó Manzanares, por ambos pitones, con empaque y a compás. Aguantando cuando tocaban las pausas del toro y atacando después, con algunos muletazos bellísimos. No hubo nada de eso con el segundo, un toro que escarbó, que se quiso ir y terminó rajado y distraído.
Sin embargo, el cúmulo de sensaciones de tercero y, sobre todo, del sexto, acaparan todos los pensamientos tan revueltos minutos después de lo que he visto. Seguramente porque estoy convencido de que no es fruto de un día, sino que es un día más, y que lo más grande está todavía por llegar.
Atentamente,
¡QUE VIENE LA APISONADORA! Clamoroso remate ferial del ya IMPARABLE, INALCANZABLE e INACCESIBLE PERERA con dos toros de opuesta condición. Complicado por inciertamente noble el tercero de la bien presentada aunque en líneas generales mansa corrida de El Puerto que incluso le cogió en plena faena de muleta sin que el percance, por pura fortuna sin consecuencias, le amilanara lo más mínimo en su ejemplar empeño por cuajarlo contra viento y marea como fuera y como fuese. Y sencillamente COLOSAL con el sexto.
Ole, ole y ole, Perera. Ayer se me puso la piel de gallina. Y esto sólo me ha pasado en los últimos años en la corrida de El Cid que cerró san Isidro con los vitorinos de hace ya unos años y con el encierro del mismo torero con 6 vitorinos en Bilbao el año pasado. Entiendo que cuando un torero triunfa van a salir los más "puristas" a poner en duda todo lo realizado(ha ocurrido este año con José Tomás), pero esta vez no me parecen justificado. Yo ayer me emocioné, lo siento por los que no les pasasé lo mismo. Es una pena, no sé con qué faena lo harían. Bravo Miguel Ángel.
Estoy de acuerdo con varios comentarios que indican que no sirve endiosar a Miguel Ángel Perera. Es un torero con unas facultades buenísimas. Yo mismo me he roto las manos aplaudiéndole este año en Madrid con las pedazo faenas que hizo; ahora...de ahí a que con faenas como la que acabo de ver en el video de Valladolid haga llorar al respetable va mucho. Todavía le queda que aprender para transmitir todo lo que puede ser capaz. Me encanta este año taurino. Hay un nivel buenísimo en los espadas y se habla de toros en muchos sitios, QUE ESO ES LO IMPORTANTE!!! saludos a todos, Álvaro de Guadalajara
LOS AFICIONADOS PUCELANOS AYER TUVIERON QUE DORMIR CON LA LENGUA FUERA Y LAS MANOS EN ALTO DE LAS VECES QUE GRITARON ESOS OLÉS Y APLAUDIERON LA FAENA!!!A ESTE HOMBRE NO HAY QUIEN LO PARE, PERERA TIENES ENAMORADO AL MUNDO DEL TORO CON TU ARTE!!!OLE, OLE Y OLE!!!
Estoy de acuerdo con lo que comenta Jaime. Fuueron dos faenas exclusivamente basads en al amno derecha. La izquierda,ni lo tocó. Lo que está sucediendo con Perera y ese enamoramiento súbito de la caterva de periodistas,es vergonzoso,pastelero, y huele mal, muy mal. Ahoar hay uan corriente crítica contar Jose Tomás,por que no se deja televisar,no da entrevistas anunciando cremas(Perea en el suplemento de El Mundo),no hace reportajes para 6Toros6 montando a caballito o comentando alguna gulipollez, y no se pone a la 1:30 de al madrugada al teléfono de Manolo Moles. ¿Que ahora toca dar palos a José Tomás y lisonjas al "mediático" Perera? Pues bueno.....
Oscar Alonso, estoy haciendo la maleta, que me voy dos semanitas pa España. Ayer entré en el Portal y después de enterarme que el de verde (así le llamo "cariñosamente") había cortado 4 orejas 4 y Manzanares sólo una no podía escribir ni una sóla palabra, estaba fuera de mi, me cortan la femoral en ese momento y no sale una gota de sangre, porque la envidia es muy mala, menos mal que esta mañana fui a confesarme y ahora me encuentro mucho más relajado. Cuando esperaba muchos Avemarías el cura me mandó, que cada media hora recordara tres cambios de manos de Manzanares y me dejó como nuevo. Saludos
Mi trinchera es la del Toro. Alrededor del cual gira todo, como bien nos recuerda CBAENA. Y es más, de esa lista yo quitaría ahora a Sevilla, donde últimamente han rebajado la exigencia del cornúpeta. Y VARETAZO: de su CEDA y FRENTE POPULAR debiera quitar a Tomás. Ése ahora no pisa mucho el "frente". Más bien sólo anda por la retaguardia: ferias periféricas. Con todo el respeto que me merecen.
<<LA CICUTA Y LA ORTIGA>> --A la afición-- Se abrieron ya de capote las cicutas mojoneras!... Esgrimen de mil maneras con su negro chapapote, y a legiones lisonjeras atizar con su garrote!... Embistiendo a cabezazos en esas telas bisoñas?… Esmaltan viles ponzoñas simulando muletazos en tertulias algo ñoñas… Si estrecho de sienes fuera mi oficio enjaretaría… En sutil gitanería de muleta pinturera brindar a la galería... Si la cicuta y la ortiga se arriman a tu costado… Hállate bien preparado pues sin piedad te fustiga hasta verte amortajado… 13/09/08
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