El Fundi cuajaba hoy en Bilbao una importantísima dimensión con un lote incierto y nada claro de Victorino Martín al que se impuso con suficiencia.
Por eso, terminaba feliz pese al puntazo del que fue operado en la enfermería: "La faena ha sido importante, ha habido fases muy buenas, no se le podía apretar al toro porque se quedaba debajo y no podía dejársele tampoco porque se apagaba. Ha sido de cabeza y corazón. He arriesgado y para mí ha sido importante. Era consciente de que me podía echar mano en cualquier momento, como ha pasado. El espadazo ha sido de los que a mí me gustan", confesaba a los micrófonos de Digital Plus.
En el primero, muy complicado y que a la postre le hirió, hizo un esfuerzo parecido aunque sin el mismo premio por el fallo, inusual en el fuenlabreño, con la espada: "Estoy jodido porque después de hacer el esfuerzo con el toro, el haberlo matado mal, te jode. Entre el pinchazo y el bajonazo se ha ido todo al garete. He hecho un esfuerzo para sacarle renimiento y se lo he sacado porque el toro tenía un defecto de vista y era muy incierto, lo mismo se metía por un lado...Era una incertidumbre constante, te miraba, pegaba un cambio, era de pasar un rato muy amargo", concluía.