El diestro madrileño César Jiménez se mostraba contento con su actuación si bien contrariado por no haber podido redondear una tarde que a su criterio "podría haber sido de cuatro orejas".
"Han habido momentos con los dos toros buenos, aunque creo que lo mejor ha venido con el primero de mi lote y con la mano izquierda donde he logrado algún muletazo muy profundo, muy enganchado y llevando el toro hasta atrás. Ahí me he sentido mucho, toreando muy puro y entregado", valora el torero de Fuenlabrada.
Al apuntarle lo que esta tarde en Valencia tenía para el de reinvindicación ante un buen número de empresas que han dejado de contar con él, comenta Jiménez: "Si he estado reivindicativo ha sido conmigo mismo porque me hacía mucha falta un triunfo en una plaza como ésta que es de primera".
"Actualmente me encuentro en un buen momento -continúa-y aunque el triunfo no me acompañe, personalmente lo veo todo bastante claro. Es evidente que no estoy triunfando como debía y digamos que por eso pueden pensar que no paso por un buen momento".
Sin embargo César espera que la tarde de Valencia marque un punto de inflexión en su temporada: "Los que me han visto hoy, pueden ver que estoy en buen momento y puedo remontar la situación. La pena ha sido el descabello porque podía haber logrado cuajar una tarde de cuatro orejas y al final ha sido una".