Una vez más, el novillero Rubén Pinar vuelve a puntuar. En esta ocasión en Santander, donde ha cortado dos orejas a un novillo de Yerbabuena. Por ello, el de Albacete afirma sentirse "contento, bastante contento. La pena ha sido mi segundo novillo, que le podía haber cortado otra oreja pero lo he pinchado tres veces. Creo que cada día se está viendo la evolución que estoy llevando, pero todo es en base a la constancia, al sacrificio y al trabajo que se está llevando, que está dando resultados".
Un triunfo que se suma a los que ha cosechado últimamente en Alicante y en Pamplona: "La verdad que continúa la racha y eso es bueno. Hoy he tenido suerte porque me he llevado el mejor novillo y he tenido suerte en el lote. Mi primero ha sido un animal con mucha clase, me ha dejado expresarme como a mí me gusta, lo he matado bien... ha sido una faena bastante completa", explica.
Todo ello, cuando Pinar tiene la alternativa a la vuelta de la esquina. Será en el mes de septiembre, en la plaza de Nîmes, un día que "estoy deseando que llegue, pero de momento mantengo la tranquilidad, tengo que afrontar cada tarde como si fuese un rete. Estoy deseando que todo salga bien para convertirme en matador de toros con fuerza y estando preparado".